Blog en construcción. Cada día más y mejor!



Un blog para mujeres de carne y hueso, un espacio para pensar, un lugar para el encuentro con la verdadera historia.

"PORQUE TODO COMIENZA CUANDO DOS MUJERES SE JUNTAN Y EMPIEZAN A HABLAR"

Con la MIRADA también SE ACOSA. Carta de una lectora


Hace unos días estaba con unos amigos en un bar.

Mientras dos de ellos pedían en la barra, un tío de la mesa de al lado clavaba sus ojos en mí. Y digo clavaba por el dolor que me causó esa mirada.
Me miraba como apretando sus ojos, mientras me sonreía con su media sonrisa.
- ¿Qué pasa? - le dije en un tonto normal.
Mi cara se convertía en asombro...
- ¿Que qué pasa?! - le repetí un poco más alto.
Él seguía mirándome, con esa sonrisa molesta y al parecer con tapones de cera en las orejas.
- ¿Qué? - por fin contestó.
- Pues que qué pasa, como no dejas de mirarme, algo te tendrá que pasar.
Se giró y dejo de mirarme, pero no por mucho tiempo.
Antes de que pasaran cinco míseros minutos volvió a clavarme sus ojos.
Y es que a veces, aunque una no quiera, tiene que devolver la mirada, porque hay miradas hechas para molestar, penetrar e invadir la intimidad de alguien y esta era una de ellas.
A veces aunque ni siquiera estés mirando…sabes que sus ojos siguen ahí MOLESTANDO.
Y a veces no tenemos que aguantar todas las miradas del mundo (Menos aún si molestan)
- Pues nada ¡Tú sigue mirándome!- mi tono se iba enfadando.
- Pero chica a ver si ahora no voy a poder mirarte.
- No, no quiero que me mires.
- Métete en una vitrina tintada para que nadie te mire.
- Que no me mires, me estás molestando.
- No seas creída, a lo mejor estoy mirando la pared que está detrás de ti, creída que eres una creída.
- No soy creída simplemente no quiero que me mires.
- ¡A ver si ahora tiene que ir todo el mundo con la cabeza hacia abajo para no mirarte!
Llena de rabia giré la cabeza y me tragué mis insultos. Dejé de gritar y él, aunque también... seguía mirando. No sé cuantas más palabras siguieron y no recuerdo si hubo insultos, gracias a la música del bar no escuchaba bien su voz, pero gracias también a mi rabia, ahora eran mis orejas las que empezaban a cerrarse.
Mis nervios se iban extendiendo por todos los rincones, desde los dedos de las manos hasta los pies, y la cabeza…como un horno a punto de explotar.
Mis amigos me pedían que ignorara la situación, que no merecía la pena y que me olvidara. Pero ¿cómo me iba a olvidar? Estaban faltando a mi persona en la mesa de al lado, y no podía permitirlo solo por el hecho de ser una mujer (que no debe enfrentarse a un hombre, que quizá le saque más de 15 años y más de 2 cabezas)
¿De verdad tengo que soportar que me miran cuando quieran y como quieran? ¿De verdad puede mirarme todo el mundo? ¿De verdad que la única solución es meterme en una vitrina?
Volvieron mis dos amigos de la barra y también los suyos… y justo cuando ya se acomodaron todos... empezó a burlarse y a contárselo al resto.
Mi rabia iba creciendo y a pesar de estar educada para evitar el conflicto, y a pesar de estar más que acostumbrada a girar la cabeza cuando algo nos disgusta para no darle importancia.. Ese día no: no había nada en el mundo que tuviera más importancia que yo. Mi amor propio y el respeto a mí misma.
- "¡Que no me mires!" - empezó a gritar intentando imitar mi voz.
Entonces no pude escuchar más.
-¡¡QUE TE ESTOY ESCUCHANDO GILIPOLLAS!! - Y el grito salió acompañado de alguna lágrima de rabia.
Y en ese momento mis orejas se cerraron.
Mis amigos luego me contaron que uno de ellos gritó que qué pasaba y el señor don miradas se levantó en plan machito (aunque al segundo se volvió a sentar) además uno de sus amigos nos pidió respeto.
¿Respeto?
Lo siento pero me gustaría que esto fuera bidireccional. Me gustaría que no tuvieseis el valor de pedir algo que desconocéis.
Quizá hubiera sido más educado retirar la mirada cuando yo digo que no quiero que me mires. Disculparte y mirar, esta vez sí, a la santa pared.
- No quiero que me mires
- Perdona no quería molestarte.
Y punto.
Y retirarte, y pedir perdón y saber que molestas.
Eso es respeto.
Porque a ver si os enteráis de una maldita vez... que a veces hacéis cosas que son molestas. Que ofenden. Y tu única opción debe ser DEJAR DE MOLESTAR. Dejar de hacerlo. Sean miradas, sean palabras, sea lo que sea… NO ME MIRES NO ME TOQUES
NO ME HABLES ES IGUAL A… NO ME MIRES NO ME TOQUES Y NO ME HABLES.
Yo decido quien puede mirarme de esa forma tan prolongada en el tiempo y por supuesto estoy decidiendo que TÚ NO ME MIRES.
Quisiera escribir sobre el enfrentamiento con un hombre machista (que él nunca espera y que tanto le molesta) Quisiera que más hombres y mujeres leyeran sobre esto. Que las personas entendiesen que porque una mujer utilice el espacio público no significa que ella lo sea.
Que no queremos tener que ser valientes, sino simplemente libres.
Porque sí, a veces enfrentarse a un hombre en ciertas situaciones requiere valor, pero es de risa que exista el miedo hacia un ser humano como si de un tigre se tratase… aunque esto se está acabando: vuestro miedo a la mujer sin miedo es mayor, porque ahí se cae vuestro pedestal, vuestros privilegios, vuestra falsa superioridad.
Quisiera escribir para que otras personas reflexionaran sobre sus formas de relacionarse, para desmontar situaciones violentas encubiertas y normalizadas.
Quisiera escribir para que otras personas reflexionaran sobre su supuesto respeto.
Quisiera respeto.
“todas las conductas de acoso sexual están enlazadas por el hecho de que representan una intrusión indeseada y no buscada, por parte de un hombre, en los sentimientos, pensamientos, conductas, espacio, tiempo, energías y cuerpo de una mujer”

Punkris Bruster


Hay que cuidarse



Ya nadie habla de Lola, ni de Melina, de cuyos asesinatos, aún a día de hoy, no hay culpables. Ni de un millón más que no tenemos los nombres, porque sus casos no fueron mediatizados, o porque ni siquiera las encontraron y son sólo "una desaparecida más".

La gente se preguntaba: ¿Qué hacía Lola caminando por la playa ? Con Melina, con una mayor saña porque era pobre, se alertaban pensando: ¿Por qué tenía cinco perfiles de Facebook?, ¿por qué fue a la casa de unos colegas el día que cumplía 17 años? Ayer me despierto tras los femicidios de Marina y María José y escucho: “Hay que cuidarse”.

Sí, "hay que cuidarse" es lo que dicen. Porque estas chicas "no se cuidaron", porque a pesar de ser dos, "viajaban solas" y "no se puede confiar en nadie", ni mucho menos "viajar solas". Por lo tanto, lo que les pasó es "culpa de ellas"

Culpa de ellas, de las asesinadas, de las violadas, de las acosadas, de las maltratadas. Culpa de la asesinada por la pareja, por no dejarlo. Culpa de la asesinada por el ex, por haber estado con él. Culpa de la que subió al auto, culpa de la caminaba sola a las 3 de la madrugada, y a la seis de la mañana, y a las 23 de la noche, culpa de la que usó short, culpa de la que dijo NO,  culpa de la que se pensó y sintió libre,…, culpa mía, culpa tuya.

“Hay que cuidarse” resalta la mayoría de la gente ante los femicidios, como el broche final de la justificación por la que nos matan todos los días. Para decirnos, de cierta forma que nos lo merecemos.

Hace pocos meses, la gente se unía masivamente  a la consigna “ni una menos”, pero eso pasó el 3 de junio. Desde el 2 de junio hacía atrás, así como desde el 4 de junio hacia delante, esa misma gente prefiere cambiar el “Ni una menos” por “Hay que cuidarse”.

Pues, NO NOS VAMOS A CUIDAR. Porque “cuidarse” significa no salir, no viajar, no sentir, no vivir, no hablar, no existir. Porque “cuidarse” significa dejar de hacer todo aquello que un varón hace con total libertad y tranquilidad puesto que sabe que a él no lo violarán o asesinarán. Porque “cuidarse” es renunciar a nuestra libertad, a nuestros sueños, a nuestra alegría y a luchas tan básicas como que necesitamos aire para respirar.

Además no mientan más, no hay forma de “cuidarse” posible. Porque nos matan solas, acompañadas, borrachas, sobrias, dormidas, en la calle y en la casa. No, no hay que "cuidarse", hay que LUCHAR  por dejar un mundo mejor a las que vienen detrás, como así hicieron todas esas mujeres anónimas que estaban antes que nosotras. Y eso haremos, luchar, crear e inventar otro mundo.

Porque si todo esto importara, las preguntas serían otras: ¿Por qué no podía caminar por la playa Lola?, ¿Por qué no podía celebrar su cumpleaños Melina?, ¿Por qué Marina y María José no podían viajar?

Y la respuesta es una: porque son mujeres.

Soy india. Morena, chata de la cara, en un país obsesivamente racista...


"Soy india.
Morena, chata de la cara,
en un país
obsesivamente racista.

Soy lesbiana,
en una nación
que compulsivamente me persigue.



Insisto,
en la libertad de decidir sobre mi cuerpo,
en territorio
de quienes realizan leyes
que buscan doblegarme.

No creo en su dios,
aun cuando habito un Estado
opresivamente católico.

Invoco a las diosas,
dentro de un patriarcado
que hace miles de años intenta ocultarlas.

Participo en la lucha laboral,
de un pueblo
ya comerciado y en las manos del patrón.

Conozco la importancia
de la labor contestataria,
cuando en mi patria
se encarcela a quien disiente.

Soy antiimperialista,
viviendo al lado de Bush.

Soy gorda,
en la cuna
de la tortura estética,
de la anorexia y de la bulimia.

He dado a luz,
en una era
que acabó con la esperanza,
ya hace tiempo.

Le apuesto a la lucha libertaria,
en el reino del televisor.

Soy pobre,
en un planeta
en donde comen migajas
tantos millones de pobres.

Soy feminista,
en una tierra hostil
a la palabra mujer.

Soy mujer.
En un tiempo
en que el feminicidio
nos ha vuelto desechables.

Por supuesto,
dicen que estoy loca,
extremadamente loca.

Que soy rara, que me he vuelto extraña.
Que no tengo lugar en el mundo.

Entonces, no me queda de otra:
Tengo que darle nombre al racismo,
que señalar el desprecio,
que elegir sobre mi vida,
que armarme antipatriarcal,
que inventar la fe para dársela a mi hija,
que rebelarme contra el patrón,
que escribir por la libertad a las presas políticas.
que denunciar al imperio,
que amar mi cuerpo,
que apagar el televisor,
que mostrar mis bolsillos,
que actuar contra la misoginia,
que buscar justicia para las mías,
que demandar castigo a los asesinos.

Es por todo ello,
que no tengo más remedio
que darles la mala noticia
a las buenas y tranquilas conciencias:

Estoy aquí.
Exigiendo a gritos,
la parte que me corresponde del mundo.
Y no voy a callarme la boca, ni a desaparecer."


Patricia Karina Vergara Sánchez





La puedes encontrar en http://estabocanecia.blogspot.com.es/



Las desencuerpadas

Si tuviera otro cuerpo... lo hubiera golpeado

Si tuviera otro cuerpo... me hubiera defendido

Si tuviera otro cuerpo... le hubiera dicho “BASTA”



Pero claro con este cuerpo... NO PUDE




¿Te preguntaste alguna vez qué le pasa a tu cuerpo? ¿Por qué cuando se trata de defenderte parece que necesitarías que fuera otro? Otro más grande, otro más fuerte, "otro".

Sin embargo, también escuché a mujeres grandes decir “si tuviera otro cuerpo”, a mujeres ágiles “si tuviera otro cuerpo”, a mujeres fuertes “si tuviera otro cuerpo”. Nunca fuera como fuera éste, pareciera ser suficiente. Y si hay una verdad indiscutible, es que para defenderse de una agresión física, lo único que hace falta es UN CUERPO. 

Se trata de saberlo usar. La mayoría de las mujeres pensamos que nuestro problema para defendernos es "el cuerpo que nos tocó", y lejos de eso, nuestro problema consiste en el desconocimiento de éste. El obstáculo radica en nuestra relación con él. 
 

Claro que esto no es casual, el sistema se encargó en hacerte pensar que naciste con el cuerpo que “no puede” defenderse, para así generar precisamente uno que “no sabe” defenderse. No sabe como cerrar un puño no sabe dónde golpear, no sabe cómo patear, ni qué posición evitar en un enfrentamiento. Nuestra indefensión no es biológica, ni siquiera me gustaría llamarle “aprendida”, porque realmente es impuesta. 
 

Escuché a mujeres adultas preguntarse si el dedo pulgar va dentro o fuera del puño cuando éste se cierra para golpear. Mientras que un niño de 7 años me explicaba cómo su amigo le dio un golpe de codo debido a la distancia entre ambos y él le respondió con un golpe de gancho. 
 

Evidentemente nos hicieron creer que “defenderse” era “cosa de hombres” y nosotras, a día de hoy, es uno de los mitos que pocas veces cuestionamos, asumiendo la parte “biólogica” del asunto. Parece que partimos con desventaja, nos reducimos a criaturas indefensas frente a una estrategia infalible de sometimiento: Desencuerparnos. Generando la necesidad de la cercanía de otro cuerpo, por ejemplo el de un hombre que nos acompañe, como única posibilidad de defensa posible.

La propuesta es urgente y necesaria, encontrémonos y recuperemos lo negado.


Mujeres Haciendo Historia 

Mujeres Haciendo Presente :) Girl Power

Desde Punto de Encuentro de nuestro blog, queremos daros a conocer a Girl Power.
Se autodefinen como "un movimiento artístico de liberación femenina", lo podemos encontrar en facebook, desde donde difuden bandas, imágenes, fotos, páginas, etc. https://www.facebook.com/girlpowerzine
Actualmente retoman una interesante campaña contra la censura de los senos en Facebook.
Es frecuente, que facebook baje fotos de mujeres dando de mamar, con cáncer de mama, o en la playa. 

Lo inaceptable pareciera ser que los senos de las mujeres sean expuestos de forma pública. En facebook o en cualquier lugar.
Con esta interesante campaña, alude a la lógica y denuncia el trato desigual que reciben nuestros cuerpos.
Súmate y envíales  tus fotos a su facebook. Su campaña:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.510089535762213.1073741831.476544339116733&type=1
Participa y genera cambio! :D


"Lo último para el vello corporal. Inmediato e indoloro. Método novedoso! "


Hoy nos llega un interesante proyecto! De Rocío Salazar, ...¿Qué quién es? Ahora mismo te lo contamos!

Rocío es una ilustradora feminista, que con sentido del humor, ha sabido plasmar la crítica de los cánones de belleza y nuestro vello corporal, a través de unas ilustraciones propias. No te las puedes perder.

Nace de una revolución interna que la autora sevillana lleva consigo misma, después de años de debatirse entre lo que personalmente le parecían sus pelos y lo que representaban en esta sociedad.

Como todo lo que nace de una revolución interna, cara a cara con una misma, surge una genialidad.

Pásate a ojear las ilustraciones y ayúdala a hacer un estudio de mercado, votando la imagen qué más te guste para poner en una camiseta.

¿Y tú cuál te pondrías?



Rocío Salazar:













https://www.facebook.com/rociosalazarilustradora

¿Una o cien madres? ¿Cien o mil madres?


Maternidades impuestas, maternidades deseadas, maternidades cuestionadas por las otras madres, cuestionadas también por lxs que no son madres.
Malas madres, buenas madres. Opinemos todxs, somos expertxs y ellas necesitan nuestro dedo índice.
Motivo de debate público cuando se trata de que yo te diga como tienes que ser madre. Que ella te diga que tienes que ser madre igual que ella. Que ella me diga que yo tengo que ser madre para ser mujer. Que él nos aclare finalmente cómo tenemos que hacer. Para levantar la voz y decirte a ti, cada cuánto tienes que darle el pecho a tu hijx.
Motivo de asuntos privados cuando se habla de trabajo reproductivo, de cotización, del 64% del PIB, de libre elección. Para silenciar tu voz si hablas de “ser madre (o no) como te dé la gana”. Si hablas de matricidio en la religión.
FELIZ DÍA DE LA MADRE. Compre principalmente un perfume, que haga que nada de todo esto nos huela raro.
Gracias.


Mujeres Haciendo Historia

Carta de una desquiciada.


Tengo ganas de escribir para dejar constancia de mi locura y por si acaso hubiera UN DOCTOR que a base de electroshock me pudiera curar. Y así,  yo poder vivir felizmente en esta sociedad, sin indignarme un poquito, un ratito cada día.



Mire SEÑOR doctor, me pasa lo siguiente:

  • He sufrido de un poco de histeria. Creo que debido a que muchas veces no sé si mis deseos son míos o de los demás. Nunca me explicaron esto porque estuvieron en la labor de enseñarme las técnicas para lograr ser aceptada, y lo linda que podía ser si estaba 24 horas seduciendo. Ahora intento no hacerlo y me sale bastante bien, entonces dejo de ser histérica para ser impertinente, soez y maleducada.
     
  • Sufro depresión. Un dolor muy grande cargado de impotencia, cuando mis pares mueren en abortos clandestinos, o por violencia machista, es algo que no consigo tomármelo bien, creo que seguro debe ser al estrés que sufrimos las mujeres, que nos hacen no tomarnos bien las cosas. Mire si es grave que no aguanto ni los chistes. De hecho, creo que perdí el sentido del humor, o al menos eso me dicen.

  • Tengo 30 años y en mi corta vida recuerdo haber tenido una serie de complejos con mi cuerpo, mis olores y mi naturaleza, de los que poco a poco me ido deshaciendo, la gente me decía que eran aburridos. Ahora que ya no los tengo, la gente me dice que soy un poco sucia, y que debería depilarme. Y yo no lo entiendo cuando me lo dicen sujetos con barba, creo que también debo tener afectada la parte referida a la lógica, porque no lo consigo terminar de comprender. 

  • Dejé de sentirme culpable por las cosas que son responsabilidades de otros/as, me siento mejor, pero parece que soy muy egoísta, y así me lo recuerdan día a día. Mis seres queridos se sienten preocupados por esta discapacidad emocional que tengo, que me lleva a no hacer las cosas cuando no tengo ganas, incluso el sexo depende de mi deseo. Creo que se me está yendo de las manos. 

  • No puedo controlar mi ira cuando un desconocido por la calle me grita cosas de índole sexual por el día. Y no puedo controlar mi miedo cuando lo hace por la noche. Siento que me está agrediendo, ya sabe, distorsiono la realidad, él sólo hace uso de su libertad de expresión. Tal vez es debido al egoísmo antes mencionado que me lleva a querer tener la misma libertad para el uso de los espacios públicos que los varones.

  • Me molesta que cuando estoy entre varones en una reunión y soy la única mujer, se miren y hablen sólo entre ellos, no me miren y no se den cuenta. Cuando se los digo, ellos reaccionan un poco desestructurados y me dicen que soy exagerada y busco la última nimiedad. Creo que es debido al histrionismo que me sienta mal que me invisibilicen. Me molesta de la misma forma, cuando somos nosotras en las reuniones con varones las que opinamos menos, las que tenemos menos voz, las que no nos sentimos pares a la hora de decir lo que pensamos. 


En fin, me molestan muchas cosas, los asesinatos, las violaciones, los acosos callejeros, los hogareños, el desprecio a nuestros cuerpos, la invisibilización... Este descontento general, seguro que se origina en mi útero, receloso por no haber engendrado.


Atte: Una loca de remate no diagnosticada por el DSM en ninguna de sus edicciones.

Mujeres Haciendo Historia


AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN: CUANDO DICES NO A UNA DISCUSIÓN CON UN NEOMACHISTA, GANAS EN SALUD


Los neomachistas pueden ser muy distintos en muchas cosas. Es más, se comenta que hay “pa gustos los colores”. Así, sea cual sean tus gustos, encontrarás al tuyo...cuando esto pase, huye como alma que lleva al diablo.



1. Si eres de izquierda, puedes encontrar a tu neomachista en cualquier manifestación (incluso contra la violencia de género, dejando en claro que él no le pega a las mujeres) 
2. Si eres anarquista, lo encontrarás en un centro okupa, hablando de amor libre a la par que acosando alguna compañera.
3. Si eres católica, te lo encontrarás dando clases de catequesis hablando del amor y respeto entre todos y de como Eva pecó y engañó Adán.
4. Si te va el Rock te deslumbrará en un concierto, cantándole a la libertad y cerrará el show con “la maté porque era mía”.



En fin, están en cualquier parte y se pueden aparecer en cualquiera de sus formas. Lo importante es señalar lo siguiente, todos, absolutamente todos, tienen este modo de operar:



  • Intentan evitar el término feminismo, al cual lo cargan de connotaciones negativas, y apuestan por usar el “Igualitarismo”, "neutrismo", "humanismo". Lo que sea por no nombrarnos :) . No hay que ser muy vivas, para darse cuenta de la invisibilización que esto supone. La discriminación se transforma en una nube, de la que al final parecer ser responsable un ente superior. Todo es impersonal y responsabilidad de nadie. Esto facilita su status quo. Si insistes con el feminismo, eres una extremista.
  • Hay algunos que se leyeron la definición de feminismo (muy probablemente porque en una discusión le pusieron la cara “colorá” y no quería que vuelva a pasar) y se esmeran bien en vocalizar “hembrismo”. Ellos tienen un objetivo claro, llamar hembrista a todo lo feminista. Digamos que es una versión renovada de la anterior, y me atrevo a decir que mucho más cansina.
     
  • Rechazan totalmente la violencia de género, cuando hablamos de golpes. Levantan la voz y aclaran que ellos jamás harían algo así. Intentan reducir todo el tema de género a la violencia física de algunas parejas y nunca se les olvida añadir, que igual hay hombres maltratados pero que no denuncian por vergüenza y que las mujeres se aprovechan de eso. Además las mujeres son muy maltratadora psicológicamente hablando. Esto lleva a la negación de que finalmente la violencia sea de “género”. Más bien la violencia es de mujeres a hombres y viceversa y nada tiene que ver los patrones de género en ello, y el sistema patriarcal no existe. Claramente te lo has inventado tú, feminista!
  • En su discurso, podrás escuchar varias frases del tipo “yo no soy machista, pero..”
  • Cuando se juntan con amigos, hablan claramente de lo ligerita de cascos que es su amiga Juana, con la que el día anterior tomaron café y afirmaron estar de acuerdo con todo la teoría del amor libre y admirarla por ello. Vamos que son su mijita bienquedas los muchachos.

  • Si es de izquierda, te tachará de burguesa, porque hablar de la igualdad de género. Ya que la única discriminación que existe es la de clases, y tú estás, como ya dijo Lenin, "perdiendo el tiempo en tonterías cuando hay cosas más importantes". 
  • Las discusiones de género son como una especie de sustancia adictiva para ellos. Todo lo que dicen las hembristas (feministas realmente) son nimiedades para el neomachista (nimiedades a las que ellos dedicarán horas de discusión). Algunas feministas caen en la tentación de contestarle, y conteste lo que conteste la feminista, la respuestá del neomachista será “Eres muy agresiva, intenté hablar contigo, pero no se puede”. 
  • Apoyan movidas como las que dicen Toni Cantó, el Juez Serrano, y hablan de SAP incansablemente. 
  • Si es anarquista, más de lo mismo, te terminará llamando determinista biólogica por querer tener una asamblea sólo de mujeres, serás el retroceso del grupo, y aunque no te lo digan, a más de uno, le encantaría que te depilases. 
  • Si es de derechas, es machista a secas, y a ese ya lo conocemos.



      Por todo ello, dialogar con un neomachista es funcional al mismo y a tu prisión de feminidad. El feminismo siempre fue pacífico, pero pacífico no significa estar siendo agredida y seguir manteniendo la actitud dulce y maternal para con el neomachista. Perderse en explicaciones y acabar discutiendo de por qué uso “x” para el neutro. 

         El pacifismo no contempla bajar la cabeza, permitir el abuso, o no poner límites, eso es pasividad. Y los feminismos, tenemos que saber que si hay algo jamás fueron, ese algo es pasivos.

          Con todo ello no quiero decir que no se les conteste, no se les diga, no se les mire. De hecho, pienso que hay que dar nuestra opinión, que para que hoy podamos decir "esta boca es mía", murieron muchas mujeres, transformándose así, en un compromiso histórico. Pero dar nuestra opinión y poner un límite no es enzarzarnos en discusiones interminables y vacías de contenido, durante horas, y desde una posición de madre/maestra/psicóloga.

              Hay estudios que constantan que el vacío que te deja las conversaciones con estos seres, es similar al vacío que una siente cuando accidentalmente ve una película de antena 3 al mediodia.




Nota: Las neomachistas mujeres, tienen exactamente el mismo comportamiento que sus compañeros varones.  


Imagen extraída de Memes Feministas (facebook) 


Mujeres Haciendo Historia





 




"Soy loca, divina, liberada,...y también hipermegadelgada, con doble jornada laboral y busco un tío que me de caña"

¿Qué es el neomachismo?

Es la nueva forma de decirnos cómo tenemos que ser.

PARA ELLAS...les intentan meter entre pecho y espalda y en forma de chicle en el cerebro, la siguiente imagen: 

Una mujer que se hace la loca, la divina y la liberada, pero que atiende con religiosidad impoluta a todo lo que la sociedad espera de ella como mujer. Es decir "Soy loca, divina, liberada,...y también hipermegadelgada, con doble jornada laboral y busco un tío (o una tía que yo no tengo nada en contra de la homosexualidad) pero que me de caña, porque soy muy rebelde...y en el fondo, muy fondo, confieso que no quiero que se me pase el arroz. Ah! y me encanta tener amigos varones, más que mujeres, que son de criticonas..."

PARA ELLOS... Un hombre que es re "igualitarista", pero que a su vez soltará las siguientes perlas por su boca: 

 - "feminismo NO, igualdad" (lo cual deja claro que en toda su implicación en la igualdad no le dió tiempo de leerse la definición de feminismo).

- "ocupo más espacio en la casa, porque tengo y hago más cosas que tú, esta mesa es para mí también, tú no la necesitas tanto". 

Hombres que se hacen los compañeros, pero que luego de birras con los amigos tienen que mostrar su masculinidad, que atacan y minusvaloran a parejas y amigas (siempre guardando las formas) y luego cuando éstas se ofenden dirán 

- "me sorprende tu enfado, sólo estábamos charlando, contigo no se puede hablar, lo siento"

NOTA: Todo lo neomachista, por supuesto, sigue manteniendo otro tipo de etiquetas de la misma forma "sútil y educada" con otras desigualdades sociales: clase social, xenofobía, homofobía, racismo, etc. El paquetito suele venir completo.

EJEMPLO AUDIOVISUALES: 

http://www.youtube.com/watch?v=peIaHlZN68w

http://www.youtube.com/watch?v=v5LzEHNaA1E

http://www.youtube.com/watch?v=VtcAu0MWQNY


Mujeres Haciendo Historia


Como cada 25 de Noviembre...

   Cada 25 de noviembre nos proponemos pensar juntas sobre la violencia de género. Este año conmemoramos este día con una campaña que surge de ideas que debatimos, compartimos y repensamos.

Desde Mujeres Haciendo Historia, apostamos por una lucha contra la violencia de género desde nuevas formas, entendiendo que la problemática es más compleja y no puede abordarse solamente desde imágenes de mujeres golpeadas.

        Si bien campañas con éste impacto fueron cruciales en su momento para visibilizar el problema, cuando aún se negaba su existencia inclusive; creemos que el uso automático en la actualidad de este tipo de imágenes ha llevado a la victimización de las mujeres y la perpetuación de roles. Es decir que lejos de producir un cambio y proponer soluciones, nos lleva a seguir creyendo que "hombres y mujeres somos así" por lo que no hay nada que hacer.

        En los días que corren necesitamos otras formas de comunicar, necesitamos seguir avanzando. La violencia de género en su lado más crudo ya está visibilizada, lamentablemente es noticia corriente en la mayoría de los medios. No apostar por otros caminos, sería potenciar la victimización y no alumbrar otras formas de ser, que no son nuevas, pero que es necesario potenciarlas y difundirlas.

        Sostenemos la linterna hacia el poder de las mujeres sobre ellas mismas y la decisión que tienen sobre sus vidas, intentamos desarmar y entender este gran rompecabezas que es el patriarcado, adentrarnos en los por qué de nuestras conductas para poder modificarlas y a partir de estos cambios, construir la realidad que deseamos.

        Nos enfocamos en las películas que dan la falsa idea de que es necesario “luchar por un hombre” que una mujer debe hacer todo por “cambiarlo” y no siendo esto suficiente esfuerzo, además debe “durar por siempre”.
        Señalamos desde nuestra campaña que las mujeres no queremos cambiar a nadie, tampoco soportar las consecuencias de las maneras de nadie. Porque no somos salvadoras pero tampoco sumisas ni complacientes.

        También queremos replanteos sobre  los cuentos infantiles, que desde pequeñas nos refuerzan el mito del diamante en bruto, donde el hombre que te trata mal es comparado con un diamante que has de pulir para dejar ver su brillo. Rechazamos esta idea profundamente porque en general luego de pulir, pulir y pulir, se descubre que de ese diamante en bruto sólo queda lo bruto y dejamos nuestras energías y nuestra vida por nada.

        Rechazamos las relaciones tóxicas, donde el drama se convierte en el eje del vínculo y donde se confunden los celos y el control con amor.


        Y apostamos por...

- Un amor sano, que nos sume y no nos reste.
- Las relaciones dadas como a cada una le apetezca y  no como nadie te marque.
- La libertad intrínseca con la que nacemos todos los seres humanos.

- Nuestro poder de dirigir nuestras vidas.
- La libertad de amar, más allá de las rejas de la heteronorma.
- Las nuevas formas de ser hombre, las nuevas masculinidades, donde abandonan el traje de príncipe y queda un compañero que es mucho más divertido.
        En conclusión: las mujeres somos mucho más que víctimas, tenemos el poder de ser lo que queramos ser, rechazar, apostar, decidir, luchar, reír, disfrutar y vivir la vida que queramos.  

        Es lo que queremos comunicar y compartir con ustedes en esta campaña. 


 


Mujeres Haciendo Historia

Tu consumo mata



Las maquilas se sitúan en las llamadas Zonas Francas, las cuales se encuentran en la periferia de países del sur. Donde se establecen industrias de países del norte, sin control arancelario, produciéndose continuos atropellos a los derechos humanos. La dinámica de las mismas, y su repercusión global, la podríamos resumir en la siguiente afirmación “una camisa que a la productora le pagan 20 céntimos de euro, luego la venden a 100 euros.”

En cuanto al origen del vocablo “maquila” he encontrado dos posibles acepciones:

Una que asegura que viene del árabe y significa “porción de grano, harina o aceite que corresponde al dueño del molino por la molienda” Y la otra que asegura que proviene del español medievo, para denominar al sistema por el cual podías moler en molino ajeno, siempre y cuando pagarás al dueño del molino una cuantía en harina o trigo. Ambos significados no tienen apenas variación, uno hace referencia al sistema, y otro a la porción de grano a pagar. En sus comienzos, se originó en México, aunque en la actualidad, se encuentran extendidas por todo el mundo. Si calculamos una media aproximada de su composición a nivel mundial, un 80 % son mujeres.

En México observé el contraste entre la zona maquiladora, donde el alumbrado, los servicios de comunicación, los servicios de drenaje al río, agua, electricidad, pavimento, construcciones de naves, los pone los gobiernos de los países del sur, y por otro lado, con las comunidades indígenas donde no se cuenta con estos recursos.

No obstante, una indígena mexicana, después de probar suerte en las maquilas, decía “prefiero las tortillitas de mi comunidad que vivir en las maquilas” De igual forma, no hay que dudar, que las maquilas siempre encontrarán a las que no tengan las tortillitas de su comunidad. A mujeres que este trabajo les suponga una posibilidad de mejora, una salida laboral posible. 

A nivel internacional, se ha creado lo que se llama el mercado libre, de una economía que tenemos que pensar desde Adam Smith, que la maneja y regula una mano invisible. Aunque la mano invisible cuando van mal las cosas, pasa a denominarse rescate, y traducido rescate significa robo. 

La globalización económica tuvo lugar como respuesta a la tercera conocida crisis del capitalismo. Para las empresas multinacionales, era mucho más rentable (y es), ir a poner su industria en un país en vías de desarrollo económico para conseguir una mano de obra muy barata y con ánimos para ser explotada y humillada.

Leí una vez, que debido a estos manejos internacionales, que la gente de a pie, como tú que lees esto, como yo que lo escribo, matamos a cien personas a lo largo de nuestra vida de forma indirecta. Mirando a otro lado, cuando compramos cosas, provenientes de estos lugares, donde está prohibido beber agua, protestar, donde se trabaja a más de 40 grados, donde se propagan enfermedades mortales debido a la contaminación, y un largo etc. Parece que nos ponemos de acuerdo fácilmente en que queremos otro mundo, pero no tanto, en el que tenemos que tener un consumo responsable.

El mecanismo de la globalización económica es encontrar al colectivo más desfavorecido, será al que menos se le tendrá que pagar y además a lo mejor no sabe ni lo que son derechos humanos. En su mayoría son mujeres, niñas, de clase económica baja, sin estudios ni acceso a la educación formal, y de países en vía de desarrollo económico. El efecto también golpea a la clase trabajadora local de los países desarrollados, ya que no pueden competir con los precios de las multinacionales.

Cabría preguntarse, ¿Por qué en su mayoría son mujeres?. Al buscar mano de obra barata y dispuesta a aceptar condiciones inhumanas de trabajo, como una oportunidad, tienen que ir al colectivo más marginado en la sociedad. A lo largo de la historia, comprobamos que hay varios items que se mantienen, como factores de riesgo para sufrir discriminación, de los que podríamos resaltar dos:

  1. Ser pobre.
  2. Ser mujer o niña.

Por eso si nos damos un paseo por las maquilas nos encontraremos en su mayoría mujeres y niñas, del ámbito campesino, de clase económica baja. Niñas sin posibilidad de ir al colegio, mujeres con jornadas de trabajo interminables y sin contrato laboral, sin derecho a la sanidad, ni aportes. También cabe señalar como un factor muy importante, el factor étnico. Ya que en su mayoría son indígenas.

Igual podemos caer en el error, al mirarlo como algo que ocurre “allá”, “lejos”, que no tenemos nada que ver con este suceso. 

Y cerca o lejos, sí que podemos hacer algo contra las maquilas. Podemos dejar de contribuir con nuestro dinero. Las maquilas están lejos, pero tiendas como El Corte Inglés, Zara, Cortefiel, Mango, Benetton, o marcas como Nike, Adidas, Puma y Fila, están a unas calles de tu casa. Éstas son algunas de las empresas que llevan a cabo la explotación, que te ofrecen lindas prendas a base de calamidad para otras personas. Personas que en un 80 % son mujeres y niñas.

De igual forma, no hay que olvidar que no hay un único enemigo, no sólo es la corporación la que hace que esto sea posible. Si no que en muchos de los casos tienen el impulso de los gobiernos de los mismos países. Los cuales, orientados por el FMI y el Banco Mundial, atraen a estas multinacionales, ofreciendo mano de obra barata.

Mientras tanto Amancio Ortega, fundador de Inditex, recibe premios y halagos, pero de “sus” mujeres nadie se acuerda.

Y en algunos casos, como es el de Benetton, famoso por sus publicidades “humanitarias”, aunque no sea noticia, se producen asesinatos todos los años. Benetton, el cual en los tiempos del Presidente Menem, compró miles de hectáreas de la Patagonia Argentina, no se conforma con exportar lana a Europa, aprovechándose de los bajos costos y de la explotación de mano de obra barata. Además, todos los años mueren a manos de privados armados, mapuches que siguen luchando por el territorio que les pertenecen, ocupan sus tierras, con el fin de que no se construya en las mismas (las que ya fueron edificadas, no las quieren), y los matan, sin que sean protagonistas de ninguna tapa de diario. La fuente es personal, por haber estado compartiendo en una colonia de resistencia en una zona próxima a Villa Langostura. Ahora bien, ¿podríamos sentirnos ajenos a todo esto, si volvemos la cara y consumimos en Benetton?

Y sin embargo, tengo la sensación, y la certeza también que continuamente volvemos la cara a estas realidades. El director de la revista Setem, de Economía Social y Solidaria, exponía con firmeza “si la precariedad laboral fuera un deporte olímpico, la industria de la ropa deportiva ganaría una medalla”. Es cierto, que el Comité Olímpico Internacional (COI) tiene una responsabilidad en esto, no denunciando, posicionándose, etc., pero mi pregunta es ¿y nosotros/as? Nosotros/as los y las que vamos a comprar y “lo preferimos de marca, porque dura más”.

Cada vez que leo, me informo, o escribo algo al respecto, me siento cansada, cada vez más cansada, de poner el foco siempre en el otro, en el grande, poderoso y malo hombre blanco. Él ya está ahí, se llama capitalismo, se llama patriarcado, y es imprescindible luchar contra él. Pero no se trata sólo de criticarlo, se trata de empezar por dejar de apoyarlo.  

Como dijo Luther King, no me asusta el malo de la película, me asusta los y las buenas que no hacemos nada. O lo peor, que contribuimos, tenemos el poder de cambiar las cosas, pero preferimos seguir mirando a otro lado. Un profesor un día me dijo con tu voto y tu tarjeta de crédito puedes decidir cambiar muchas cosas, y definitivamente llevaba razón.


Mujeres Haciendo Historia